

COLECCION PERSONAL (NO ESTA A LA VENTA)
Anverso: Busto radiado del emperador mirando hacia la derecha. Leyenda IMP C CLAVDIVS AVG “Emperador César Claudio Augusto”
Reverso: Figura masculina de pie, mirando hacia la izquierda. Se trata del Genio (el espíritu protector o divinidad romana), quien sostiene una pátera (un plato ceremonial de sacrificio) en su mano derecha extendida y una cornucopia (el cuerno de la abundancia) apoyada en su brazo izquierdo. Leyenda: GENIVS EXERCI (Genius Exercitus), una dedicatoria que significa “Al genio/espíritu protector del Ejército Romano”
Peso: 3.2 gr Diametro: 21 mm
¿Quién fue Claudio II “El Gótico”?
Claudio II gobernó apenas dos años, entre el 268 y el 270 d.C. Ascendió al trono luego del asesinato de Galieno. Para intentar disipar las fundamentadas sospechas de que había participado en la conspiración del asesinato de su predecesor, al asumir su cargo exigió al Senado que divinizara a Galieno, buscando reconciliar a las facciones políticas y asi evitar una posible guerra civil.
Fue uno de los primeros “emperadores soldados”, hombres de origen humilde que ascendieron gracias a su talento militar.
Su reinado fue corto, algo menos de 2 años y a diferencia de sus predecesores, no murió asesinado, sino víctima de la temible “Plaga de Cipriano” (una pandemia de la época) en el año 270 d.C.
Por que “El Gótico”
En la Antigua Roma, cuando un emperador lograba una victoria aplastante contra un pueblo enemigo, el Senado le otorgaba un “cognomen ex virtute” (un apodo de honor) derivado del nombre de ese pueblo.
En el año 269 d.C., una coalición de tribus góticas(junto con otros pueblos como los hérulos) invadió los Balcanes y Grecia. Era una de las invasiones más grandes que había sufrido Roma, poniendo en riesgo el corazón del imperio.
Claudio II marchó al frente de sus legiones y los enfrentó en la Batalla de Naissus (en la actual Serbia). Según cuenta la historia, simuló una retirada para meter a los godos en una trampa y masacró a más de 50.000 guerreros enemigos.
Al regresar a Roma, el Senado lo nombró formalmente Gothicus Maximus (“El gran vencedor de los Godos”).
La historia lo recordó para siempre simplemente como Claudio el Gótico, diferenciándolo, de esa manera, del emperador Claudio I.
A pesar de su corto período como emperador, logró el inicio de la reunificación del imperio, recuperando territorios perdidos, por ejemplo, algunas provincias del sudeste de la Galia y de la Hispania, que abandonaron el Imperio Galo y volvieron a jurar lealtad a Roma.
